Hace poco se publicaba en la prensa la noticia de una prueba piloto que se realizará en algunas comarcas de Girona para prevenir la peste porcina, noticia en la que se indicaba que el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat de Catalunya pagará 50€ por jabalí matado. Por descontado, el objetivo no es solo evitar la peste sino, también, reducir la “molesta” población de jabalíes. Desde hace tiempo existe una problemática alrededor de este animal autóctono, a causa de los supuestos problemas que ocasiona en la vida cotidiana de les humanes del territorio.

Como muches ya sabéis, al reducir el hábitat de los jabalíes urbanizando todos los espacios naturales, se ven obligados a acercarse tanto a núcleos urbanos, donde encuentran alimento en la basura, como a zonas sembradas y/o ajardinadas. Esto provoca pérdidas económicas que se consideran inasumibles e inadmisibles por parte de diferentes sectores de la población, siempre desde una perspectiva materialista y por supuesto antropocéntrica. Y es que, mientras los jabalíes tienen un entorno cada vez más precario y solo quieren sobrevivir, les humanes se dedican a matarles para no tener “encontronazos” con estos animales a los que no se explota en granjas, al menos no en este territorio, pero de los que sí se consume su carne al ser considerados trofeos de caza mayor. Los jabalíes siguen siendo salvajes y eso supone un malestar para la población humana que, si no obtiene un beneficio del jabalí y además no puede controlarlo, lo aniquila.

Actualmente, al no tener depredadores, la población de jabalíes ha empezado a aumentar. Eso es porque antes sus depredadores naturales eran los lobos pero como estos fueron exterminados del territorio, porque también importunaban los intereses de les humanes, ahora los jabalíes se reproducen y, como se ha dicho, se pasean por el medio urbano creando situaciones a veces complicadas, sobre todo, por lo que respecta a su seguridad y vidas en un contexto que les es completamente hostil. No nos conformamos con destruir el medio ambiente, sino también a compañeres animales con les que deberíamos compartir y convivir.

Los lobbies de caza, que son una minoría anclada en el pasado, observan cómo la sociedad adquiere cada vez mayor conciencia social respecto a la sintiencia, a la capacidad de los otros animales de experimentar de forma similar a les humanes pero, ante esa transformación social, a los cazadores solo se les ocurre argumentar que matando animales cumplen con una función insustituible. Les que pensamos en el sufrimiento de los otros animales siempre consideramos otras formas de actuar ante situaciones que puedan presentarse y que afecten a les no humanes. En este caso, una solución sería la esterilización de jabalíes y, para evitar situaciones de incomprensión y violencia contra los jabalíes, lo ideal sería la administración de pienso preparado para esterilizarles, colocándolo estratégicamente en comederos adecuados.

En un sistema donde el capital, el lucro y la monetarización dominan, difícilmente se optará por una respuesta que represente un coste económico para la Administración. Aunque los recursos económicos sean de todes, se opta por una fórmula antiética que es dar 50€ por cada vida arrebatada, por cada jabalí muerto. Por cierto, los cazadores creen que 50€ es poco dinero para compensarles por los daños que afectan a sus perres pues, al ser época de cría, dicen que las hembras están más a la defensiva que en otras épocas del año. ¡Como si les preocupara el bienestar de estes!

Fuentes:
CCMA: Pagaran 50 euros per cada senglar mort als caçadors de quatre comarques gironines
Diari de Girona: La Generalitat posa preu a cada senglar abatut
Club de caza: La Generalitat pagará 50 euros por jabalí abatido a los cazadores
Imagen: Andreas N en Pixabay