Ayer viernes 15 de julio de 2022, tres de las integrantes del grupo, Surama Lázaro Terol, Adrià Voltes Cobo y la coordinadora Mara Martínez Morant, participaron en el panel «Condición posthumana y antiespecismo: entrelazamientos entre humanas y los otros animales» del 8º Congreso Internacional de Antropología AIBR: «Creando legados». A continuación encontraréis una descripción del panel y los resúmenes de las ponencias.

La condición posthumana es una determinada conciencia de pertenecer al mundo como nunca antes se había tenido en Occidente y en países occidentalizados, acompañada de la percepción de la progresiva degradación del planeta por la acción antrópica. Es una sensación de estar en el mundo, en la cual, a diferencia del humanismo tradicional, se reconoce la pérdida de centralidad del ser humano, considerándolo un elemento más dentro de una compleja red de relaciones. En esta configuración cristalizan corrientes teóricas de cariz posthumanista dentro de las ciencias sociales y humanas que, entre otros, se caracterizan por su postantropocentrismo, la importancia otorgada al pensamiento no-dualista, el giro animal, las geografías animales, la sintiencia y el sensocentrismo o la relación humana-animal. La investigación antropológica no puede resultar indiferente ante la literatura especializada que está surgiendo, relacionada con la corriente posthumanista, considerando el potencial de esta nueva especialidad teórica para tratar tanto temáticas de investigación emergentes – estudios interespecies, estudios críticos animales, posicionamientos antiespecistas–, como los de más tradición dentro de la investigación antropológica. El futuro de las humanidades pide una reformulación, un replanteamiento e, incluso, una superación del mismo pensamiento humanista de dónde han surgido. En este panel tienen cabida presentaciones interesadas en debatir aspectos teóricos del posthumanismo o cualquier otro ámbito de estudio que haya sido concebido dentro de parámetros posthumanistas en el sentido más amplio, por ejemplo, los desarrollados dentro del marco conceptual del Antropoceno, postantropocentrismo, etnografía visual y etnografía multiespecie.

«Caballo-Humana: relaciones en clave de co-ser»

Panelista: Mara Martínez Morant

Resumen: A partir de los planteamientos posthumanistas, que entienden la perspectiva de los otros animales como seres que tienen valor por sí mismos, emerge un perfil nuevo que sitúa al ser humano como una especie más entre todas las que configuran la cartografía de los seres vivos del planeta. En este contexto surgen vinculaciones que provocan otras formas de ser con/co-ser (devenir) los otros animales y conducen a posicionamientos antes impensados. Porque, cuando las jinetes que educan siguiendo los criterios de la doma sensitiva y las personas protectoras de caballos hablan acerca de su relación con estos, aparece un sentido de interacción, de compartir devenires, entre esas personas y los caballos de las que son responsables. Las narrativas de esas personas describen experiencias cotidianas y detallan roles que tienen en común las interacciones caballo-humana. El análisis de los datos correspondientes a las narrativas recopiladas etnográficamente, en el ámbito territorial de Cataluña, identifica varios temas centrales de lo que denominamos el ser con/co-ser (devenir) de las relaciones animales: cómo se expresan, sienten y verbalizan momentos encarnados de mutualidad, de responsabilidad entre dos individuos con agencia donde uno de ellos es el caballo y cómo opera una práctica que podríamos nombrar antropo-zoo-genética, entendida como un lugar donde las especies se domestican entre sí al estar juntas.

«Afectos no humanos: una aproximación a la sintiencia animal desde las biociencias»

Panelista: Adrià Voltes

Resumen: En los últimos años ha crecido el interés académico por las relaciones humano-animal y las políticas animales, coyuntura a veces denominada el “giro animal”. El desarrollo del debate acerca de nuestras responsabilidades para con el resto de animales se ve influenciado por múltiples factores: la creciente preocupación por los focos de malestar en las diferentes industrias de explotación animal, el Antropoceno como una era en la que el clima y los hábitats se ven gravemente modificados por la actividad humana o las aproximaciones científicas a las emociones y mentes animales. Con relación a este último aspecto, progresos recientes en las investigaciones sobre la neurobiología y el comportamiento de los animales no humanos proporcionan el andamio empírico que sustenta las reflexiones sobre la ética animal. Concretamente, ocupan un espacio central los datos relativos a la sintiencia animal. La sintiencia es la capacidad de tener experiencias positivas y negativas, de experimentar sensaciones como el dolor, el placer, el hambre, la sed, el disfrute o el confort. En este sentido, el sensocentrismo emerge como una visión ética que postula que todos y solamente los seres sintientes presentan valor moral intrínseco en tanto que seres con bienestar propio. ¿Qué pueden aportar las Biociencias a las Humanidades y las Ciencias Sociales en el contexto del “giro animal”? El objetivo principal de esta ponencia es el de abordar los criterios biocientíficos y las aproximaciones experimentales que prevalecen a la hora de identificar la potencial capacidad sintiente en animales no humanos.

«Etnografía visual digital en los estudios (críticos) de las relaciones humano-animal»

Panelista: Surama Lázaro Terol

Resumen: El giro reflexivo de la antropología trajo un amplio cuestionamiento de los sesgos inherentes a las personas que hacen investigación antropológica. Otros giros como el ontológico, el posthumanismo, la antropología “más allá de lo humano” (Ingold) o la etnografía multiespecie han problematizado el antropocentrismo propio de la cosmología occidental(izadora) o, siguiendo a Descola, naturalista. Actualmente, en diversos países, los animales de otras especies se van reconociendo legalmente como seres sintientes y no cosas. Emergen otras tentativas de relación humano-animal, cuando el animal no humano deja de ser entendido como objeto de consumo, pasando a ocupar espacios donde es alguien y no algo (es el caso de los santuarios antiespecistas). El uso de medios virtuales y digitales por parte de los pueblos indígenas como recurso para organizar y amplificar sus resistencias y luchas, visibilizan otros modos de habitar y de relacionarse con las especies no humanas. Por otro lado, las relaciones humanas se hallan inmersas en procesos de transformación con el creciente uso de tecnologías digitales y entornos virtuales, algo que inevitablemente incide en los espacios, las prácticas y las metodologías de investigación social, así como los medios de divulgación de los resultados. Y esto alcanza a aquellas investigaciones enfocadas en las relaciones humano-animal. En este contexto, la propuesta es explorar las potencialidades y limitaciones de una metodología mediada por la imagen y lo digital para abordar dichas relaciones, desde una mirada reflexiva que procure descentrar lo humano.