La filosofía posthumanista ha contribuido a desvelar cómo los animales humanos nos definimos en función de la exclusión y el sacrifico de otros humanos y no-humanos (Braidotti, 2002; Calarco, 2008; Wolfe, 2003). En esta línea, el pensamiento feminista en transdisciplina con los estudios críticos animales analiza la relación entre el sacrificio y el consumo de los animales no-humanos y la masculinidad y la heterosexualidad normativa (Adams, 1990; Simonsen, 2012). En consecuencia, el binomio humano/animal se extiende a (re)producciones etnocéntricas, misóginas y heteronormativas.

El estoicismo emocional, la fuerza y la virilidad son rasgos vinculados al consumo de carne. Desde este punto de partida, Greenebaum & Dexter, con el objetivo de identificar el potencial androdescentrativo del veganismo, exploran cómo hombres veganos explican el veganismo en relación a valores patriarcales (2017). Los resultados sugieren que el relato de los participantes del estudio podría adscribirse a la masculinidad híbrida (Greenebaum & Dexter, 2018).

La masculinidad híbrida hace referencia a aquella masculinidad alternativa que cuestiona pero a la vez refuerza ideas hegemónicas adscritas a la masculinidad. Dicha masculinidad opera recurriendo a elementos que pueden proceder tanto de feminidades como de masculinidades marginalizadas, incorporándolos en identidades masculinas privilegiadas (Bridges & Pascoe, 2014).

Greenebaum & Dexter identifican que los participantes del estudio cuestionan los valores tradicionales de la masculinidad y el binarismo de género, sin embargo, en su intento por situarse fuera de los valores hegemónicos, acaban reforzando los privilegios de género (2017). A modo de ejemplo, algunos participantes reconfiguran los conceptos de compasión y empatía para hacerlos encajar en ideales masculinos, identificándolos con el coraje. Otro aspecto que el estudio pone de manifiesto es que los participantes se muestran críticos ante la invisibilidad de la mujer en el movimiento por los derechos de los animales, sin embargo, también afirman que la visibilidad de los hombres veganos permite a los hombres no veganos sentirse más identificados con el movimiento.

La identidad de género y las jerarquías de género adquieren nuevos territorios donde ser exploradas cuando la dimensión postantropocéntrica entra en juego. La importancia de la investigación en este ámbito se hace evidente cuando consideramos el florecimiento de los posicionamientos políticos postantropocéntricos y el potencial androdescentrativo de dichos espacios. A pesar de ello y de la limitación de estos estudios al comprender el género como binario, los datos iniciales indican que la masculinidad híbrida identificada en hombres veganos se muestra insuficiente en el cuestionamiento estructural de la jerarquía de género.

Referencias:

Adams, C. J. (1990). The Sexual Politics of Meat: A Feminist-Vegetarian Critical Theory. London-New York: Continuum.

Braidotti, R. (2002). Metamorphoses: Towards a Materialist Theory of Becoming. Cambridge: Polity Press.

Bridges, T., & Pascoe, C. J. (2014). Hybrid Masculinities: New Directions in the Sociology of Men and Masculinities. Sociology Compass, 8(3), 246–258.

Calarco, M. (2008). Zoographies: The Question of the Animal from Heidegger to Derrida. New York: Columbia University Press.

Greenebaum, J., & Dexter, B. (2018). Vegan men and hybrid masculinity. Journal of Gender Studies, 27(6), 637–648.

Simonsen, R. R. (2012). A Queer Vegan Manifesto. Journal for Critical Animal Studies, 10(3), 51–80.

Wolfe, C. (2003). Zoontologies: The Question of the Animal. Minneapolis: Univ Of Minnesota Press.